Aunque creamos que el estrés y la ansiedad es tema de adultos, el día a día de los niños puede ser tan agotador como el de sus papás. La escuela, las horas extraescolares, las relaciones con otros niños, pueden alterar la tranquilidad y hacer que las emociones de tu pequeño se disparen provocando desasosiego y problemas para conciliar el sueño por la noche.

Saber qué hacer cuando llegan estos momentos puede ser de gran ayuda para el niño, ya que aprenderá a gestionar sus emociones en situaciones de estrés, lo que le reportará muchos beneficios a lo largo de su vida. Llegar a la noche con un estado de tranquilidad que favorezca el descanso es más fácil si se siguen algunas prácticas de relajación muscular y psicológica.

Técnicas de relajación

1. Respiración profunda

La respiración profunda es una técnica muy simple pero muy efectiva a la hora de regular los niveles de estrés. El ritmo cardiaco y la presión sanguínea disminuyen, consiguiendo una sensación de tranquilidad y paz entre nosotros mismos y lo que nos rodea. La técnica es muy simple, así que el niño no tendrá dificultad para hacerla;

a) Inspirar profundamente, durante 8 segundos

b) Aguantar la respiración, 3 segundos

c) Soltar el aire despacio, en 10 segundos

Repetir el ejercicio hasta que el niño se encuentre relajado.

2. Relajación muscular progresiva

Esta técnica es ideal para liberar estrés. Se trata de tensar y relajar distintos grupos musculares.

a) Cara, explica al niño que contraiga la cara como si oliera algo raro para después relajarla. Hay que realizar el ejercicio tres veces.

b) Mandíbula, hacer como si se mordiera algo muy fuerte para después relajar esta zona. Repetir tres veces.

c) Brazos y hombros, haz que el niño estire los brazos delante de él todo lo que pueda, después tiene que estirar los brazos por encima de él, hasta llegar lo más alto posible. Luego hay que relajar los brazos y dejarlos caer a ambos lados del cuerpo. Repetir tres veces.

d) Pies y piernas, pide al niño que estando de pie apriete lo más que pueda los pies contra el suelo como si intentara enterrar sus dedos en la arena de la playa. Tiene que hacerlo hasta que sienta el esfuerzo en las piernas. Después hay que relajarse y repetir el ejercicio tres veces.

3. Ejercicio diario

Salir a la calle, jugar, andar, nadar, saltar, es una forma de relajación muy natural y muy efectiva. Haz que tus hijos ejerciten sus músculos diariamente para poder relajarse por la noche.

4. Risas y abrazos

Son la mejor forma de dejar el estrés de lado. Ríe y abraza a tus hijos para que se sientan protegidos y dejar así los niveles de estrés a un lado.

 

 

 

Contáctanos

Visita nuestras tiendas online:
www.factorydescans.com
www.centrosuenos.com

 

 

Email info@ergostil.com

 

 

Localización Descubre nuestras tiendas

Al enviarnos un email a través de nuestro formulario de contacto
usted acepta la Política de Protección de Datos.