Si estás pensando en cambiar de colchón, aquí te dejamos algunas recomendaciones que te pueden servir de guía.

Según el último estudio de la Asociación Europea de Fabricantes de Camas, en España cambiamos de colchón una media de una vez cada 12,6 años, cuando lo recomendable es cambiarlo cada 8-9 años, 10 como máximo.

Dormir sobre un buen colchón es indispensable para tener un buen descanso y por consiguiente, una buena salud. Dormir bien ayuda al sistema inmunitario, al sistema nervioso, mejora la circulación sanguínea, ayuda al aparato locomotor, al corazón, al cerebro, al metabolismo, a los ojos y a la piel.

Lo importante no es dormir más o menos horas (siempre que se respeten las 7 horas mínimas) sino lo profundo y reparador que sea el sueño. Un sueño sin interrupciones es esencial para despertarse completamente renovado a la mañana siguiente. La presión que ejerce nuestro colchón sobre nuestro cuerpo provoca que a veces nos despertemos para tener que cambiar de postura. Esto se arregla fácil: los colchones viscoelásticos no ejercen presión alguna sobre el cuerpo y si además se opta por las últimas tecnologías como es el sistema innogel, que aporta frescor y suavidad introduciendo cientos de miles de partículas de gel en el viscoelástico tradicional, el sistema outlast, que regula la temperatura absorbiendo el calor corporal y liberándolo cuando se tiene frio, o el sistema nucol, que aporta máxima transpiración, máxima ergonomía y diferentes zonas de descanso, el descanso es una garantía como lo avala el estudio realizado por la Clínica del Sueño del Doctor Estivill.

Características que debe tener un colchón perfecto:

  • No debe ser ni muy duro ni muy blando.

  • Firme, para que sostenga nuestro cuerpo bien, pero sin llegar a ser incómodo.

  • Homogéneo. No debe tener hundimientos ni huecos.

  • Adaptable a nuestro cuerpo y debe respetar nuestra curvatura natural de la columna.

Tipos de colchones:

  • Colchones viscoelásticos; Con estas tecnologías de última generación conseguimos un colchón que nos ofrece una mayor adaptabilidad y acogimiento, permitiendo diferenciar zonas de descanso  además de una óptima regulación de la temperatura y máxima transpiración.

     

  • Colchones de látex se adaptan mejor al cuerpo humano que los de muelles. Ofrecen mayor firmeza y son muy flexibles, además aíslan muy bien el calor. Tipos:

    Látex natural: un 85% del colchón es látex y el resto otro material. Esta mezcla se hace porque el látex 100% natural se degrada, mientras que si tiene una mezcla de otros materiales obtiene la consistencia perfecta.

    Mezcla: puede llevar desde un 20% hasta un 50% de látex y se combina con espumas. Son colchones menos pesados.

     

  • Colchones de muelles . Tipos:

    Muelle continuo: único hilo metálico.

    Muelles ensacados: cientos de muelles independientes metidos en sacos de telas individuales y unidas por una sujeción fina. Es muy buena opción para camas de matrimonio ya que permite una mayor independencia a cada persona. Dentro de los colchones de muelles es un poco más caro.

También existen una serie de colchones especiales como son los ortopédicos, para personas que por alguna enfermedad pasan mucho tiempo en la cama. Para personas sanas no son recomendables.

 

Ahora te explicamos cómo elegir el colchón perfecto para ti:

  • ¿Sueles dormir solo o acompañado? Como ya hemos comentado a lo largo del post, hay colchones que permiten mayor independencia a la hora de realizar movimientos, como son los viscoelásticos y los de la gama Nucol con diferentes zonas de descanso.

  • ¿Cuánto mides? Los pies nunca deben quedar por fuera del colchón.

  • ¿Cuánto pesas? Si tienes un peso elevado tu colchón debe ser firme. Las personas más delgadas deben usar colchones con mayor flexibilidad para repartir mejor el peso.

  • ¿El colchón es para tu residencia habitual, para una habitación de invitados o para tu segunda residencia? Obviamente no tendrá que tener la misma calidad un colchón si lo vas a usar todos los días o solo esporádicamente.

  • ¿Cómo es el clima de tu ciudad y tu temperatura corporal? Se suele decir que los colchones de muelles son recomendables para lugares cálidos o para personas calurosas y los colchones de látex o viscoelásticos son mejores para lugares fríos o personas frioleras, aunque con las últimas innovaciones, tanto en el látex como en el viscoelástico aumentando la transpiración del colchón e influyendo así en una óptima regulación de la temperatura hace que estos tipos de colchones se adapten a cualquier tipo de clima y persona.

  • ¿Cuánto quieres gastarte? Los precios varían mucho dependiendo de las características de los colchones.

Esperamos que estos datos te hayan servido de ayuda para elegir tu colchón.

 

La cama ha sido, y seguirá siendo, una de las mejores y necesarias invenciones del hombre, quien, incluso antes de erguirse de su condición de primate, buscó un sitio para pasar las horas de sueño, aunque primero inventó la almohada y después la cama. Transcurrió mucho tiempo antes de que el hombre primitivo dejara de dormir en camastros de hojas y hamacas de raíces trenzadas.

 

En la Biblia, Jacobo tenía una piedra de cabecera y en la China antigua se usaban almohadas hechas con cañas de bengala. Los emperadores romanos hicieron de la cama su segundo trono, y desde allí, desde esas camas, que lucían patas con garras de leones, impartían órdenes a sus súbditos, allí se apoltronaban para conversar, comer, beber, amar, dormir y morir con la felicidad metida en el alma. La cama para ellos era un lugar fundamental y tenían diferentes tipos aunque la que se utilizaba específicamente para dormir era la “lectus cubicularis” que constaba de un bastidor con cuatro patas y además, incorporaba una base de hojas y sobre éstas se colocaba un colchón de lana o plumas. También utilizaban mantas y sabanas.

 

En la Edad Media, los colchones llegaron a Europa importados de las Cruzadas.  Se utilizaban trozos de tela que envolvían montones de hojas de diferentes tipos y constantemente era necesario vaciar el relleno y volver a rellenar, debido a las plagas de parásitos que infestaban a la población. El tipo de cama era un exponente claro de la clase social, la nobleza dormía en ricas estructuras con ostentosa ornamentación, mientras que en entornos rurales los lechos, se ceñían a simples montones de paja esparcidos por el suelo. Como dato curioso, sobre el siglo XIII comenzaron a utilizarse lo que hoy conocemos como edredones nórdicos, una especie de cobertor de plumas recubiertos de tela.

 

Los baldaquines del renacimiento, más que camas, parecían casas y las camas brocadas, talladas en la época barroca, podían servir como escenarios para orgías perpetuas. No obstante, entre estas camas, la que se lleva la palma, por su tamaño y forma, es la mencionada por Shakespeare en uno de sus dramas; la cama tiene una superficie de once metros cuadrados y se dice que en ella durmió Charles Dickens. En la actualidad, esta cama se conserva como pieza rara en un museo británico.

 

Las camas no siempre han sido iguales a lo lago de la historia, sino diferentes de época a época y de cultura a cultura. Esquematizando, se puede mencionar la cama sencilla del tipo griego, una superficie plana sobre cuatro patas y con un colchón relleno de paja o fibras similares que incorporaba una pequeña zona convexa en la zona superior, que hacía las veces de almohada. ; la cama redonda, donde duermen varias personas juntas; la cama turca, sin cabecera y a modo de sofá sin respaldo ni brazos; la cama vientre, cerrada como una habitación de paneles que separan del mundo y corresponde al período medieval; la cama con baldaquines, que decoran el sueño vestido de lujo y protegen de las agresiones externas; la cama abierta, donde sólo se protege la cabeza de la pared y los pies del vacío.

 

En el siglo XV aparecen las primeras camas con paneles y columnas ricamente ornamentadas. Esta moda permanece hasta el siglo XVII. En el siglo XVIII se aligeran los brocados y vuelve a surgir la madera. Cabeceras y columnas talladas pueden verse tras los satenes y tafetanes. Con Luis XVI se vuelve a la cama simple, de sencilla elegancia y trazo neoclásico, con cabecera y pie tapizados. Hay camas que transmiten ideologías en su ornamentación para remarcar la importancia social de su usuario, como las construidas durante la revolución francesa, donde renacen los drapeados y las camas se llenan de símbolos, lanzas y gorros frígidos, o la que construyó Fabergén en plata y con cuatro esculturas móviles para cuidar los sueños eróticos de un maharajá caprichoso.

 

En Europa, hasta la Edad Media, no se distinguía el sitio para dormir de las otras habitaciones de la casa, a diferencia de lo que sucede en la época moderna, en la cual el dormitorio es un espacio físico independiente, Empiezan a utilizarse las primeras mallas de soga con bastidores de madera, que son las antecesoras de los somieres de malla de acero.

 

En el siglo XX se inicia una auténtica revolución en el descanso, con la introducción de las espumaciones, primero el látex, importado de la industria automovilística y posteriormente en la década de los 50 la llamada viscoelástica, desarrollada en beneficio de la carrera espacial por la NASA.

 

La industria del descanso no para de innovar para mejorar nuestro bienestar.

 

 

 

 

Ya tenemos los resultados del ensayo clínico elaborado por la Clínica del sueño del Dr. Estivill. Se ha comprobado científicamente la fiabilidad del novedoso y exclusivo SISTEMA NUCOL. 

Aquí os dejamos los resultados.

 

Os informamos que acabamos de lanzar un nuevo Sistema de Masaje vibratorio y personalizado para algunos colchones de la selecta línea Nucol.

Este sistema de masaje está en el interior del colchón sin restarle ninguna cualidad al mismo, proporcionando un masaje suave y confortable.

Os informamos que acabamos de lanzar una nueva línea de colchones de Muelles Ensacados de últimisima generación.

Se trata de una línea de colchones de muelles ensacados que combina muelles ensacados con micromuelles y nanomuelles consiguiendo diferenciar hasta 7 zonas de descanso diferenciadas.

 

Se está realizando por parte de la prestigiosa Clínica del Sueño del Dr. Estivill un ensayo clínico para testar la fiabilidad de nuestro novedoso Sistema Nucol en nuestro descanso diario.

Estamos tan convencidos de las magnificas propiedades de nuestro novedoso Sistema Nucol que hemos solicitado a la prestigiosa Clínica del Sueño del Dr. Estivill que nos testee el mismo.

En breve tendremos los resultados finales del mencionado testeo.

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