Este fin de semana toca atrasar los relojes una hora. La noche del sábado, cuando el reloj marque las 3 de la madrugada, serán las 2. Pero, ¿qué trae de bueno este cambio? Además de ahorrar energía eléctrica este cambio nos permitirá disfrutar de nuestro colchón una hora más. :)

Aunque el cambio horario de otoño no nos afecte tanto como el de primavera, que nos quita una hora de sueño, sí que altera de alguna forma la relación que tenemos con la luz natural influyendo en nuestro ciclo circadiano y a la producción de melatonina, sustancia que nos ayuda a regular nuestro sueño .

Aunque hay personas más sensibles que otras a este cambio, sobre todo los niños y los ancianos, es normal que muchos nos encontremos un poco descolocados con respecto al sueño y suframos cansancio y fatiga los días posteriores.

¿Qué podemos hacer para que el cambio de hora nos afecte lo menos posible?

1. Irnos a la cama un poco antes los días previos al cambio horario. Si  nos vamos acostumbrando a la nueva situación de forma paulatina, llevaremos mejor el nuevo horario.

2. Hacer ejercicio físico moderado, ya que está demostrado que la actividad física influye de manera positiva en nuestro sueño mejorando los ritmos del cerebro y concentrando la secreción de serotonina.

3. Evitar las comidas copiosas para cenar. Llevar una alimentación ligera y saludable en las cenas hace que durmamos mejor.

4. Tener paciencia hasta que volvamos a coger nuestro ritmo natural de sueño, en adultos suele ser de dos o tres días, pero si tienes niños, te acordarás más de una vez de quién tuvo la idea de hacer estos cambios de hora:) , ya que puede que tarden un poco más en adaptarse al nuevo horario.

 

A la hora de dormir hay muchos factores ambientales que influyen en la calidad del sueño. Que la habitación donde durmamos esté lo más oscura posible, que apenas haya ruido, o que la temperatura esté entre los 15ºC y los 22ºC son cuestiones importantes para que nuestro sueño sea largo y reparador. Pero, ¿cómo repercuten los olores en nuestro descanso?

El olfato es quizás el sentido que menos cuidamos cuando de dormir se trata, aunque los expertos aseguran que los olores pueden ser un remedio efectivo, saludable y natural para ayudar a conciliar el sueño.

Pero, ¿sabías que una vez ya dormidos nuestra capacidad de oler desaparece? Diferentes estudios han concluido que cuando dormimos nuestra capacidad para captar olores reales se anula, aunque si es posible que soñemos con ellos. Si alguna vez has tenido la sensación de despertar porque estás oliendo a café, seguramente es porque ha coincidido que tu olfato ha captado el olor en el momento de despertarte. De esta forma si utilizamos aromas para dormir mejor, éstos serán efectivos solo en el tiempo antes de quedarnos dormidos.

Es fundamental que cuidemos los momentos antes de irnos a la cama, sobre todo si tenemos problemas de insomnio. De la misma forma que nuestro cuerpo se mantiene alerta cuando hace calor o frío excesivo, o cuando dormimos la primera noche en una cama extraña, al percibir un olor que no nos agrada nuestro cuerpo reaccionará de alguna manera perturbando las primeras fases del sueño.

Un aroma agradable en nuestra habitación puede ser  muy efectivo a la hora de combatir el insomnio. Los expertos coinciden en que los aromas más efectivos son el de lavanda y jazmín, mientras que olores como el sándalo, la rosa y el azahar ayudan a la relajación y proporcionan una agradable sensación de bienestar.

 

Con el cambio de estación y de temperatura es normal que los resfriados y la gripe estén a la orden del día, pero ¿sabes cuál es la mejor prevención o remedio para combatirlos? Efectivamente, dormir, como decían nuestros abuelos es la mejor medicina.

El sistema inmunológico hace que nuestras defensas se activen mientras dormimos ante cualquier ataque vírico o bacteriano, por eso muchos médicos incluyen en sus recetas reposo en la cama como terapia extra a su tratamiento.

Un estudio realizado en la universidad de Pittsburgh demuestra que las personas que duermen menos de siete horas, tienen tres veces más probabilidad de resfriarse o enfermar de gripe que las que duermen al menos ocho horas. Así que mantener todo el año una higiene del sueño saludable, nos puede ayudar a no padecer de gripe ni resfriados.

Pero, ¿cómo podemos conciliar el sueño cuando ya estamos enfermos?

1. Algo muy molesto a la hora de dormir es la congestión nasal debido a la mucosidad. Disponer de varias almohadas que nos ayuden a tener la cabeza elevada mientras dormimos, nos va a permitir que las fosas nasales se abran y podamos respirar mejor.

2. Mantenernos hidratados para favorecer la fluidez de la mucosidad. Beber al menos 2 litros de agua diarios ayudará a nuestro organismo a recuperarse más pronto.

3. Mantener humidificado el ambiente del dormitorio nos permite a respirar mejor y así tener un sueño más reparador.

4. Si la tos es otro factor que no te deja descansar, tomar un té caliente de jengibre, limón y miel te ayudará a eliminar ese molesto síntoma del resfriado y conseguirás dormir toda la noche.

5. Y por supuesto, sigue las recomendaciones de tu médico.

 

El calor que genera nuestro cuerpo mientras dormimos puede que reste calidad a nuestro descanso. Un colchón que no ventila nos devuelve el calor que nosotros transmitimos, mientras que si ventila bien, regulará nuestra temperatura, ayudándonos a dormir mejor. Los materiales de los que consta el colchón son claves para conseguir una ventilación correcta. La composición de los acolchados, que son las primeras capas que están en contacto con nuestra piel, cumple un papel fundamental en la transpiración del colchón.

Muchos de nuestros colchones, como es la línea NUCOL, tienen el sistema Outlast. La cara de verano dispone de tapicería exclusiva con tejido Outlast®. El sistema Termoregulador Outlast® es un producto tecnológico de última generación que reduce el sobrecalentamiento y el sudor, usando para ello la tecnología Adaptative Comfort®, absorbiendo el calor corporal excesivo y desprendiéndolo cuando se necesita. Además consigue proporcionar una compatibilidad térmica con el compañero, adaptándose en todo momento a tus necesidades térmicas, ayudándote a dormir más profundamente. Por otro lado, la cara de invierno está fabricada con tejido strech, consiste en una tela de punto entrelazado con fibras muy elásticas, material  que genera una alta transpiración generando un continuo paso de aire imperceptible, garantizando que nuestro colchón se encuentre siempre bien aireado y libre ácaros, humedades y malos olores.

Además de asegurarte de comprar un colchón de calidad, fabricado con materiales de última generación, es importante seguir unas rutinas de limpieza que ayudarán a que nuestro colchón se mantenga en buen estado por más tiempo.

1. Quita la ropa de la cama y deja que el colchón respire. Si es posible, abre todas las ventanas y deja que la luz solar atraviese la ventana hasta el colchón. La luz del sol eliminará muchos gérmenes y bacterias de forma natural.

2. Aspira el colchón, además de eliminar el polvo y los ácaros que se acumulan, ayudarás a que los tejidos tengan una mejor transpiración.

3. Lava la ropa de cama cada semana, esto ayudará a mantener tu colchón como el primer día.

 

Cada vez somos más conscientes de la importancia que tiene dormir bien para mantener a raya nuestra salud.

Las investigaciones sobre la bioquímica del cuerpo humano, muestran que mientras dormimos en nuestro cuerpo se producen complejos sistemas de regeneración que necesitamos para reparar daños, regenerarnos, y permanecer sanos.

La segregación de melatonina y serotonina determinan nuestro ciclo del sueño. La melatonina es una hormona que nos induce de forma natural al sueño y empieza a producirse alrededor de las 21.30 y alcanza los niveles más altos entre la 1 y las 3 de la madrugada. Que se produzca con más efectividad depende de la oscuridad, la tranquilidad, y de la ausencia de ondas electromagnéticas procedentes de los móviles o artefactos electrónicos.

La serotonina es un neurotransmisor que se compensa y equilibra con la melatonina, y a diferencia de ésta, regula los niveles de estrés, depresión, apetito y comportamiento sexual entre otras funciones. Los niveles de serotonina aumentan con la luz solar y el ejercicio físico y mental. Así cuanta más luz solar tomemos por el día y más activos estemos, mayor cantidad de melatonina produciremos  por la noche y dormiremos más y mejor.

El sueño profundo y sobre todo la melatonina nos ayudan a:

1. Disminuir nuestros problemas cardiovasculares.

2. Regenerar nuestras células, tejidos, órganos, etc.

3. Mejorar la memoria y la capacidad intelectual.

4. Estimular el sistema inmunológico.

5. Adelgazar.

6. Depurar nuestro cuerpo de sustancias tóxicas.

7. Ayuda a regular nuestras emociones.

¿Qué podemos hacer para mejorar nuestras horas de sueño?

1. Exponernos a la luz natural durante el día.

2. Realizar ejercicio físico y mental.

3. Irnos a dormir siempre a la misma hora.

4. Mantener nuestra habitación oscura y en silencio.

5. Realizar actividades relajantes antes de dormir, evitar la televisión, radio, móviles, etc.

6. Evitar tomar líquidos antes de irse a la cama.

 

 

Cuando compramos un colchón a veces pasamos por alto la importancia que tiene protegerlo para que su mantenimiento y durabilidad sean los adecuados.

Si en el colchón pasamos un promedio de 8 horas diarias, su protección e higiene deben de ser un asunto primordial.

Es normal que durante el sueño nuestro cuerpo libere fluidos como es el sudor, células muertas, y otras sustancias que se acumulan y provocan la aparición de ácaros, bacterias y malos olores. Para evitar esto es necesario tener en cuenta varios aspectos.

1. Mantén la habitación ventilada. Con abrir las ventanas  y la puerta de la habitación unos 15 ó 20 minutos cada mañana después de levantarnos es suficiente.

2. No hagas la cama inmediatamente. Deja que las sábanas y el colchón tomen el aire suficiente para no favorecer la acumulación de humedad y olores.

3. Elige bien la base del colchón. Para que el colchón transpire correctamente la elección de la base es muy importante. Mientras que para los colchones de muelles ensacados se recomiendan las bases tapizadas, para los colchones viscoelásticos o de HR se recomiendan las bases laminadas o bases tapizadas transpirables.

4. Utiliza los cubrecolchones. Además de proteger contra la suciedad y el vertido de posibles fluidos, pueden darle al colchón un plus de confort.

El cubrecolchón pueden ser de varios tipos:

1. Termorregulador. Combina un relleno natural 100% algodón con tejido termo-regulador 100% algodón. El tejido termo-regulador amortigua los cambios de temperatura y humedad que afectan al descanso y proporciona un microclima constante durante toda la noche. Ni demasiado frío, ni demasiado calor.

2. Natural. El cubrecolchón MAX es un producto 100% natural pues está confeccionado en su totalidad con algodón 100% no tratado. Este cubrecolchón es reversible, es decir, puede usarse indistintamente por los dos lados.

3. Antiácaros. El Cubrecolchón Antiácaros está confeccionado con tejido superior 100% microfibra extrasuave y tejido inferior de rizo 100% algodón, aunque al ser reversible puede usarse indistintamente por un lado u otro. El relleno del acolchado es de fibra hueca siliconada conjugada con tratamiento antiácaros. Este tratamiento anti bacterias y antihongos que evita que los ácaros sobrevivan en el relleno, ha sido testado científicamente y es resistente a los lavados, pues conserva intactas sus propiedades.

4. Impermeable. está confeccionado con tejido 100% algodón absorbente y transpirable en la cara superior y laminado en polietilento en la inferior, proporcionando una protección integral contra los líquidos.

 

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