Pasamos aproximadamente un tercio del día durmiendo, pero no siempre ese descanso es todo lo reparador que debiera. Para algunas personas dormir se ha convertido en algo incómodo, y cuando se levantan por las mañanas pueden tener dolores cervicales y lumbares. La razón más común de la rigidez y el dolor matinal se debe a desequilibrios musculares y al pobre acondicionamiento de estos músculos. 

Afortunadamente hay consejos que se pueden seguir para prevenir estos molestos dolores de cuello y espalda.

1. Asegúrate de que estás durmiendo en una posición que favorece la natural alienación del cuello y de la espalda. Intenta no dormir boca abajo, ya que es una posición que no favorece que la columna vertebral esté recta. Trata de dormir boca arriba o de lado, y así tu espalda descansará en una posición más neutral. También te puedes ayudar con una almohada entre las rodillas, si duermes de lado, o colocar una almohada debajo de las rodillas o debajo de la columna vertebral si duermes boca arriba.

2. Elige una buena almohada. El objetivo de utilizar almohada es conseguir la postura correcta para que nuestro cuerpo descanse lo más recto posible para evitar así posibles dolores de cuello y cabeza. En la zona del cuello hay músculos y ligamentos que se van tensionando a lo largo del día, pero que es primordial que se relajen a la hora descansar para no sufrir de dolor al día siguiente. A la hora de elegir una almohada ten en cuenta que sea de grosor y firmeza intermedios.

3. También es importante de que te asegures de utilizar el colchón correcto. Las investigaciones indican que un colchón de más de diez años es  una de las posibles causas del dolor de espaldas. Si sufres dolor de espalda es siempre mejor utilizar un colchón firme a otros demasiados suaves o demasiado firmes. Los colchones de muelles ensacados suelen ser los más recomendados para personas que sufren estas dolencias.

4. La forma de levantarse de la cama también importa. Sitúate al borde de la cama doblando las rodillas, baja las piernas y eleva el tronco ayudándote con los brazos, quedando sentada/o. Posteriormente ponte de pie.

5. Realizar periódicamente ejercicio físico para estirar y tonificar los músculos.

Si se sigue sufriendo de estos molestos dolores, es importante consultar a un especialista para descartar alguna lesión.

 

En septiembre los colegios vuelven a abrir sus puertas, y después de tres meses de vacaciones, donde los horarios han estado más relajados, llega la rutina y con ella los madrugones de los niños.

Es lógico que por la noche les cueste irse pronto a la cama, pero como dicen los profesionales del sueño,  la adaptación al nuevo horario escolar hay que hacerla poco a poco”.

Una semana antes de empezar las clases hay que ir cambiando progresivamente la hora de irse a dormir. Si cada día adelantamos un cuarto de hora el momento de irse a la cama, el niño irá adaptándose a la nueva rutina casi sin darse cuenta. En definitiva se tiene que acostumbrar a que al final del día, su cuerpo identificará la hora de descansar.

Los pediatras alertan sobre el uso de tablets y videojuegos “no deben utilizarse al menos una hora antes de irse a dormir, ya que la luz que emiten estos dispositivos confunde a la mente, y le hace creer que es de día, además de excitar a los niños”

La importancia del sueño en estas edades es esencial. Hasta los cinco años el sueño es imprescindible para el desarrollo cognitivo. Durante esta etapa los pequeños están la mitad del tiempo dormidos y la otra mitad despiertos, y hasta la adolescencia el sueño ocupa el 40% del día. Es necesario que los niños duerman, al menos, 10 horas cada noche en sus primeros años de vida. La deficiencia en el descanso repercute en la conducta y en su crecimiento.

Además, para que el descanso sea perfecto es necesario cuidar del equipo de descanso del niño. El colchón debe de ser firme para favorecer el movimiento y estar fabricado con materiales hipoalergénicos, antibacterias y antiácaros. En nuestras tiendas disponemos de diferentes modelos de colchones juveniles que cumplen todos los requisitos para que tu hijo duerma de una forma reparadora para afrontar las actividades diarias.

 

 

Los colchones viscoelásticos siguen siendo los colchones más solicitados por nuestros clientes, y aunque parece un material novedoso, se empezó a utilizar por la NASA en los años 70 como soporte que aliviara la presión que sufrían los astronautas en el momento del despegue. La industria no obvió este material y actualmente está muy presente en la fabricación de distintos artículos de descanso.

La viscoelástica es un material que se adapta al contorno del cuerpo, proporcionando al usuario un descanso libre de presiones y una sensación de ingravidez muy característica de este material. Es una espuma de célula abierta sensible a la temperatura  y a la presión corporal. Cuando nos acostamos sobre un colchón viscoelástico sentimos que el colchón se adapta perfectamente a nuestro cuerpo, y cuando nos levantamos recupera su forma original.

 

 

¿Existen colchones viscoelásticos al 100%?

No existen colchones que estén compuestos exclusivamente de viscoelástica, ya que este material es muy pesado y poco transpirable por lo que su manejo sería casi imposible, la aireación del colchón no sería la más óptima, y la sensación térmica sería mucho mayor, lo que le haría poco recomendable. Este tipo de espuma se utiliza principalmente en las capas superiores del colchón para proporcionar ese grado de confort tan agradable. La densidad de la espuma viscoelástica se mide en kg/m3. No debemos obcecarnos con la densidad de viscoelástica que debe tener nuestro colchón. Una espuma que garantice una durabilidad aceptable de unos diez años y un grado de transpirabilidad ideal estará en torno a los 50Kg/m3.

Los colchones que utilizan este material pueden tener diferentes composiciones en su núcleo, es común que colchones de muelles o de HR utilicen capas de viscoelástica para conseguir el nivel de confort que otros materiales no tienen.

Precisamente una de las líneas de colchones más novedosas que existen actualmente en el mercado, La línea NUCOL, consta de la combinación de dos materiales clásicos, el muelle y el viscoelástico. El muelle viscoelástico NUCOL combina a la perfección la firmeza y transpirabilidad del muelle y el confort del viscoelástico, lo que favorece conseguir un descanso profundo y sin interrupciones.

 

Hoy en día somos más conscientes de cómo repercute el descanso en nuestra salud física y mental. Contamos con innumerables artículos y consejos sobre cómo dormir de una forma más placentera y eficaz. Estamos familiarizados con términos como son higiene del sueño, insomnio, fase REM. Pero, ¿sabemos cómo nos afecta el cambio del colchón? Es una decisión importante si tenemos en cuenta que pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo, y que además los colchones de buena calidad pueden durar diez años.

¿Por qué elegir un colchón de buena calidad?

Una de las razones por las que se cambia de colchón es por sufrir de alguna manera patologías diversas principalmente de tipo muscular, o porque empezamos a tener problemas para conciliar el sueño.

Si bien es sabido que la compra de un colchón de calidad no va a hacer desaparecer todos los problemas, sí que puede reducir notablemente la ansiedad y el estrés al mejorar la calidad del sueño. Numerosos estudios entre ellos el realizado por la Clínica del Sueño del Doctor Estivill para nuestra línea de descanso Nucol, certifica que aquellos sujetos que habían dormido durante el experimento en colchones con el sistema Nucol, habían reducido molestias ligadas a un sueño de baja calidad, reduciendo también síntomas de decaimiento y estrés.

¿Cada cuánto tiempo hay que renovar el colchón?

Según las asociaciones de fabricantes, diez años sería el plazo máximo para sustituir nuestro viejo colchón por otro que satisfaga nuestros gustos y necesidades. Los expertos en descanso aconsejan que revisemos el estado de nuestro colchón incluso antes de superar esos diez años, por si hubiese indicios de desgaste previo. Es lógico que la ecuación uso que le damos al colchón y la calidad del mismo determinará el deterioro y la necesidad de reemplazarlo.

Ha llegado la hora de ir a la tienda

Cuando la decisión está tomada y vamos a la tienda para adquirir un nuevo colchón, sería conveniente ir con ropa cómoda y con el tiempo suficiente para acostarnos sobre el colchón y probar con distintos cambios posturales si el colchón se adapta a nuestro cuerpo. En nuestras tiendas disponemos de un fabuloso equipo de profesionales que te indicarán cual es el colchón que mejor se adapta a ti, según tipo, viscoelásticos, muelles, látex o materiales utilizados, tejidos, revestimientos, núcleo del colchón.

A veces cuando ya estamos en casa, no tenemos la misma sensación que tuvimos en la tienda, cosa que puede provocar quejas y disconformidad, pero ¿por qué ocurre esto? La sensación de confort varía según el tipo de base que tengamos. Un colchón de calidad debe reposar sobre una base acorde a él  para que garantice todas sus  propiedades. A veces adquirimos un colchón viscoelástico sobre una base que no es lo suficientemente transpirable, o un colchón de muelles ensacados con un somier laminado que deterioraría el colchón antes de lo previsto. Para hacer una compra sin riesgos, lo mejor es asesorarse con un profesional.

A la hora de comprar un colchón tenemos en cuenta si es viscoelástico, de muelles, látex, pero casi nadie presta atención de qué material es el tejido del colchón. Los tejidos son en muchas ocasiones los que marcan las calidades de los colchones, en definitiva es la superficie que va a estar en contacto con nuestra piel.

Actualmente en el mercado encontramos diferentes tipos de tejidos para nuestros colchones, poliéster, lana, algodón, lino, satén, cutí, franela, aunque es el tejido strech uno de los más demandados por aportar un confort único y tacto súper suave.

¿Qué es el tejido strech?

El tejido strech consiste en una tela de punto entrelazado con fibras muy elásticas, de hecho esta es su principal característica. Flexibilidad, comodidad y elasticidad es lo que sientes al acostarte sobre un colchón que lleva este tejido. Está elaborado con los mejores hilos y fabricado en máquinas circulares específicas para la fabricación de colchones.

A diferencia de otros tejidos, el tejido strech tiene la cualidad de que se adapta perfectamente a la morfología del durmiente en lugar de quedar tensado, por este motivo resulta mucho más cómodo y agradable.

Comprar un colchón con tejido strech es una opción segura,  ya que este material es de alta transpiración generando un continuo paso de aire imperceptible, garantizando que nuestro colchón se encuentre siempre bien aireado y libre ácaros, humedades y malos olores.

El tejido strech contiene tratamientos higiénicos que actúan como barrera para los ácaros, bacterias y manchas difíciles, además son muy fáciles de limpiar, ya que son de secado rápido.

Muchos de nuestros colchones están fabricados con este tejido, destacando los de la línea Nucol, ya que al tratarse de colchones de última tecnología no pueden prescindir del tejido strech.

 

Leer un libro antes de irse a dormir es una de las actividades más recomendadas para tener un sueño profundo y reparador. 

Por trabajo o por diversión nos pasamos gran parte del día mirando pantallas brillantes, que desprenden luz y entorpecen en la noche nuestro ritmo natural del sueño. Consultar las redes sociales, ver nuestra serie favorita o pasar el rato con un videojuego está a la orden del día, pero si lo hacemos antes de irnos a dormir, nuestro descanso no será todo lo reparador que debiera ya que incita a tu cerebro a estar conectado a la actividad que estás realizando.

Volver a la hoja de papel y leer un libro en un formato que no desprenda luz artificial antes de irse a dormir trae sin duda numerosos beneficios.

Nos desconecta de la realidad. El argumento de un buen libro nos lleva a sumergirnos en la historia que nos va narrando. Todas las tensiones del día quedan en segundo plano y hace que nuestras emociones se vinculen a las de los personajes. La lectura nos sume en un estado de relax tan absoluto, que nuestros músculos quedan destensados, y nuestro cerebro libre de tensiones y estrés.

Reduce los niveles de cortisol. Nuestro organismo libera cortisol como respuesta al estrés. Los niveles de cortisol elevados pueden ser perjudiciales para la salud, ya que debilita nuestro sistema inmunológico.  Leer un libro antes de ir a dormir puede ser terapéutico para personas que sufren patologías relacionadas con la ansiedad y depresión.

Leer un libro no es solo bueno para conciliar mejor el sueño. Leer con regularidad nos aporta grandes beneficios a nivel cognitivo, mejoramos nuestra capacidad de abstracción, nuestra imaginación y nuestra memoria. Si en la vejez tuviéramos un problema cerebral de tipo degenerativo, como el  Alzheimer, el retroceso va a ser mucho más lento, ya que la lectura ejercita nuestro cerebro, ampliando la reserva cognitiva.

Tener un libro en la mesita de noche puede ser la mejor forma de irse a dormir cada noche.

 

Contáctanos

Visita nuestras tiendas online:
www.factorydescans.com
www.centrosuenos.com

 

 

Email info@ergostil.com

 

 

Localización Descubre nuestras tiendas

Al enviarnos un email a través de nuestro formulario de contacto
usted acepta la Política de Protección de Datos.