El refuerzo de la memoria durante la noche ya había sido probado científicamente, pero ha sido una nueva investigación de la Universidad de Brown (EE UU) la que ha revelado que esta actividad cerebral se produce durante la fase del sueño de onda lenta y no durante la fase REM. 

 La investigación partió del análisis exhaustivo de la actividad cerebral nocturna de nueve participantes para establecer una medición de referencia. Durante la segunda etapa del experimento, los nueve tuvieron que aprender una secuencia concreta de golpes de dedos. A cuatro de ellos se les permitió dormir, mientras que a los otros seis se les mantuvo despiertos como grupo de control. Ambos sectores tuvieron que reproducir la secuencia horas después, resultando los participantes en vela menos habilidosos y precisos a la hora de ejecutarla. El análisis electromagnético concluyó que los cambios cerebrales se originaban en el área motora suplementaria de la corteza cerebral y que se producían durante la fase de onda lenta, una fase de sueño profundo que precede a la fase REM en la que las ondas cerebrales son amplias y el ritmo respiratorio muy lento. 

Por otra parte, el estudio llevado a cabo recientemente también demostró que no es posible recuperar el sueño perdido. Es decir, no es posible recuperar la deuda del sueño, lo que obviamente, daña nuestro cerebro y nuestra capacidad de retención de datos. De esta manera, aprovechamos para recordaros la importancia del sueño, y no sólo a nivel de memoria y aprendizaje, sino también en temas de salud y bienestar.

 

Dormir bien es un hábito que todas las personas deberíamos tener, ya que es clave para mantener una buena salud, tanto física como emocional. Una buena calidad del sueño nos ayuda a sentirnos renovados y también es clave para que el organismo lleve a cabo diferentes funciones; sin embargo, muchas personas no logran tener un buen sueño y suelen tener problemas a la hora de dormir. Este problema es bastante común hoy en día, ya que las múltiples tareas diarias y el uso de la tecnología han alterado el sueño de diferentes formas.

Comer bien no solo es importante para nuestra salud, también nos ayuda a dormir mejor. Y es que si te cuesta conciliar el sueño por las noches quizás sea porque no estás comiendo lo que deberías. Ahora vamos a repasar alimentos que son beneficiosos para tomar por las noches y al final os contamos una infusión relajante que te ayudará a dormir toda la noche del tirón.

ALMENDRAS. Las almendras contienen triptófano y magnesio, sustancias que ayudan a conciliar el sueño.

AVENA. Aunque a menudo se recomienda consumir la avena en el desayuno, también se puede consumir en otros momentos del día, incluyendo la tarde-noche. Este alimento es muy saludable para el sistema cardiovascular y podría ser beneficioso para las personas con diabetes.  Su consumo dos o tres horas antes de ir a dormir podría ayudar a relajar el cuerpo y conciliar el sueño, ya que estimula la producción de melatonina.

MIEL. Tomar un vaso de leche caliente con miel es algo muy típico cuando somos pequeños, sobre todo cuando estábamos enfermos. Y es que nuestras madres son muy sabias: la glucosa de la miel le indica al cerebro que debe disminuir la función de la orexina (sustancia relacionada con la vigilia).

PAN INTEGRAL. El pan integral posee las vitaminas B1 y B6 de los cereales integrales. Se puede combinar con miel para que ayude a que el triptofano viaje hasta el cerebro, donde se convierte en serotonina y mejora la calidad de sueño.

CEREZAS. Una de las mejores formar para conciliar el sueño y evitar interrupciones en medio de la noche es a través del consumo de melatonina. Las cerezas, al igual que la avena y las nueces, son una fuente natural de melatonina y pueden ayudar a mejorar los hábitos de sueño.

CHOCOLATE NEGRO. El chocolate negro puede consumirse tanto en el día como en la noche. Este delicioso alimento que tan bien nos cae puede ayudar a mejorar los hábitos de sueño, ya que estimula la producción de serotonina, hormona que relaja el cuerpo y la mente.

POLLO. El pollo es otro de los alimentos con contenidos del aminoácido triptófano. Para aumentar sus efectos, se recomienda consumir junto con una porción de pan integral, en horas de la tarde.

PLÁTANO. Ni os imagináis el poder que tiene este alimento para ayudarnos a dormir. Contiene nutrientes, magnesio y potasio (funcionan como relajantes musculares) y además estimula la producción de melatonina y serotonina. Es decir, tomar un plátano antes de dormir funciona como una pastilla para dormir.

PRODUCTOS LÁCTEOS. Tomar un vaso de leche caliente, un trozo de queso o un yogur un rato antes de dormir nos aporta triptófano que favorece la producción de serotonina y melatonina.

TÉ DE HIERBAS. La manzanilla, melisa, lavanda, pasiflora, etc. son hierbas que poseen propiedades relajantes que nos ayudarán a descansar mucho mejor.

Estos son los mejores alimentos para tomar en la cena. Recuerda que ésta nunca debe ser copiosa y no debemos comer justo antes de irnos a dormir, mínimo 2-3 horas antes, para que a nuestro organismo le dé tiempo de hacer la digestión.

Y como os adelantábamos al principio, os dejamos con una infusión que os ayudará a conciliar el sueño .Hablamos de una infusión de plátano y canela. El plátano ayuda a liberar serotonina, que calma la ansiedad y nos relaja; y por su parte, la canela actúa como un calmante natural. Su elaboración es fácil: pela un plátano y corta los estremos, hiérvelo en una cacerola con agua durante 10 minutos, después pasa el líquido resultante a un vaso y añade canela molida y un poco de miel ¡tómalo una hora antes de ir a dormir y notarás los resultados!

Si estás pensando en cambiar de colchón, aquí te dejamos algunas recomendaciones que te pueden servir de guía.

Según el último estudio de la Asociación Europea de Fabricantes de Camas, en España cambiamos de colchón una media de una vez cada 12,6 años, cuando lo recomendable es cambiarlo cada 8-9 años, 10 como máximo.

Dormir sobre un buen colchón es indispensable para tener un buen descanso y por consiguiente, una buena salud. Dormir bien ayuda al sistema inmunitario, al sistema nervioso, mejora la circulación sanguínea, ayuda al aparato locomotor, al corazón, al cerebro, al metabolismo, a los ojos y a la piel.

Lo importante no es dormir más o menos horas (siempre que se respeten las 7 horas mínimas) sino lo profundo y reparador que sea el sueño. Un sueño sin interrupciones es esencial para despertarse completamente renovado a la mañana siguiente. La presión que ejerce nuestro colchón sobre nuestro cuerpo provoca que a veces nos despertemos para tener que cambiar de postura. Esto se arregla fácil: los colchones viscoelásticos no ejercen presión alguna sobre el cuerpo y si además se opta por las últimas tecnologías como es el sistema innogel, que aporta frescor y suavidad introduciendo cientos de miles de partículas de gel en el viscoelástico tradicional, el sistema outlast, que regula la temperatura absorbiendo el calor corporal y liberándolo cuando se tiene frio, o el sistema nucol, que aporta máxima transpiración, máxima ergonomía y diferentes zonas de descanso, el descanso es una garantía como lo avala el estudio realizado por la Clínica del Sueño del Doctor Estivill.

Características que debe tener un colchón perfecto:

  • No debe ser ni muy duro ni muy blando.

  • Firme, para que sostenga nuestro cuerpo bien, pero sin llegar a ser incómodo.

  • Homogéneo. No debe tener hundimientos ni huecos.

  • Adaptable a nuestro cuerpo y debe respetar nuestra curvatura natural de la columna.

Tipos de colchones:

  • Colchones viscoelásticos; Con estas tecnologías de última generación conseguimos un colchón que nos ofrece una mayor adaptabilidad y acogimiento, permitiendo diferenciar zonas de descanso  además de una óptima regulación de la temperatura y máxima transpiración.

     

  • Colchones de látex se adaptan mejor al cuerpo humano que los de muelles. Ofrecen mayor firmeza y son muy flexibles, además aíslan muy bien el calor. Tipos:

    Látex natural: un 85% del colchón es látex y el resto otro material. Esta mezcla se hace porque el látex 100% natural se degrada, mientras que si tiene una mezcla de otros materiales obtiene la consistencia perfecta.

    Mezcla: puede llevar desde un 20% hasta un 50% de látex y se combina con espumas. Son colchones menos pesados.

     

  • Colchones de muelles . Tipos:

    Muelle continuo: único hilo metálico.

    Muelles ensacados: cientos de muelles independientes metidos en sacos de telas individuales y unidas por una sujeción fina. Es muy buena opción para camas de matrimonio ya que permite una mayor independencia a cada persona. Dentro de los colchones de muelles es un poco más caro.

También existen una serie de colchones especiales como son los ortopédicos, para personas que por alguna enfermedad pasan mucho tiempo en la cama. Para personas sanas no son recomendables.

 

Ahora te explicamos cómo elegir el colchón perfecto para ti:

  • ¿Sueles dormir solo o acompañado? Como ya hemos comentado a lo largo del post, hay colchones que permiten mayor independencia a la hora de realizar movimientos, como son los viscoelásticos y los de la gama Nucol con diferentes zonas de descanso.

  • ¿Cuánto mides? Los pies nunca deben quedar por fuera del colchón.

  • ¿Cuánto pesas? Si tienes un peso elevado tu colchón debe ser firme. Las personas más delgadas deben usar colchones con mayor flexibilidad para repartir mejor el peso.

  • ¿El colchón es para tu residencia habitual, para una habitación de invitados o para tu segunda residencia? Obviamente no tendrá que tener la misma calidad un colchón si lo vas a usar todos los días o solo esporádicamente.

  • ¿Cómo es el clima de tu ciudad y tu temperatura corporal? Se suele decir que los colchones de muelles son recomendables para lugares cálidos o para personas calurosas y los colchones de látex o viscoelásticos son mejores para lugares fríos o personas frioleras, aunque con las últimas innovaciones, tanto en el látex como en el viscoelástico aumentando la transpiración del colchón e influyendo así en una óptima regulación de la temperatura hace que estos tipos de colchones se adapten a cualquier tipo de clima y persona.

  • ¿Cuánto quieres gastarte? Los precios varían mucho dependiendo de las características de los colchones.

Esperamos que estos datos te hayan servido de ayuda para elegir tu colchón.

 

La cama ha sido, y seguirá siendo, una de las mejores y necesarias invenciones del hombre, quien, incluso antes de erguirse de su condición de primate, buscó un sitio para pasar las horas de sueño, aunque primero inventó la almohada y después la cama. Transcurrió mucho tiempo antes de que el hombre primitivo dejara de dormir en camastros de hojas y hamacas de raíces trenzadas.

 

En la Biblia, Jacobo tenía una piedra de cabecera y en la China antigua se usaban almohadas hechas con cañas de bengala. Los emperadores romanos hicieron de la cama su segundo trono, y desde allí, desde esas camas, que lucían patas con garras de leones, impartían órdenes a sus súbditos, allí se apoltronaban para conversar, comer, beber, amar, dormir y morir con la felicidad metida en el alma. La cama para ellos era un lugar fundamental y tenían diferentes tipos aunque la que se utilizaba específicamente para dormir era la “lectus cubicularis” que constaba de un bastidor con cuatro patas y además, incorporaba una base de hojas y sobre éstas se colocaba un colchón de lana o plumas. También utilizaban mantas y sabanas.

 

En la Edad Media, los colchones llegaron a Europa importados de las Cruzadas.  Se utilizaban trozos de tela que envolvían montones de hojas de diferentes tipos y constantemente era necesario vaciar el relleno y volver a rellenar, debido a las plagas de parásitos que infestaban a la población. El tipo de cama era un exponente claro de la clase social, la nobleza dormía en ricas estructuras con ostentosa ornamentación, mientras que en entornos rurales los lechos, se ceñían a simples montones de paja esparcidos por el suelo. Como dato curioso, sobre el siglo XIII comenzaron a utilizarse lo que hoy conocemos como edredones nórdicos, una especie de cobertor de plumas recubiertos de tela.

 

Los baldaquines del renacimiento, más que camas, parecían casas y las camas brocadas, talladas en la época barroca, podían servir como escenarios para orgías perpetuas. No obstante, entre estas camas, la que se lleva la palma, por su tamaño y forma, es la mencionada por Shakespeare en uno de sus dramas; la cama tiene una superficie de once metros cuadrados y se dice que en ella durmió Charles Dickens. En la actualidad, esta cama se conserva como pieza rara en un museo británico.

 

Las camas no siempre han sido iguales a lo lago de la historia, sino diferentes de época a época y de cultura a cultura. Esquematizando, se puede mencionar la cama sencilla del tipo griego, una superficie plana sobre cuatro patas y con un colchón relleno de paja o fibras similares que incorporaba una pequeña zona convexa en la zona superior, que hacía las veces de almohada. ; la cama redonda, donde duermen varias personas juntas; la cama turca, sin cabecera y a modo de sofá sin respaldo ni brazos; la cama vientre, cerrada como una habitación de paneles que separan del mundo y corresponde al período medieval; la cama con baldaquines, que decoran el sueño vestido de lujo y protegen de las agresiones externas; la cama abierta, donde sólo se protege la cabeza de la pared y los pies del vacío.

 

En el siglo XV aparecen las primeras camas con paneles y columnas ricamente ornamentadas. Esta moda permanece hasta el siglo XVII. En el siglo XVIII se aligeran los brocados y vuelve a surgir la madera. Cabeceras y columnas talladas pueden verse tras los satenes y tafetanes. Con Luis XVI se vuelve a la cama simple, de sencilla elegancia y trazo neoclásico, con cabecera y pie tapizados. Hay camas que transmiten ideologías en su ornamentación para remarcar la importancia social de su usuario, como las construidas durante la revolución francesa, donde renacen los drapeados y las camas se llenan de símbolos, lanzas y gorros frígidos, o la que construyó Fabergén en plata y con cuatro esculturas móviles para cuidar los sueños eróticos de un maharajá caprichoso.

 

En Europa, hasta la Edad Media, no se distinguía el sitio para dormir de las otras habitaciones de la casa, a diferencia de lo que sucede en la época moderna, en la cual el dormitorio es un espacio físico independiente, Empiezan a utilizarse las primeras mallas de soga con bastidores de madera, que son las antecesoras de los somieres de malla de acero.

 

En el siglo XX se inicia una auténtica revolución en el descanso, con la introducción de las espumaciones, primero el látex, importado de la industria automovilística y posteriormente en la década de los 50 la llamada viscoelástica, desarrollada en beneficio de la carrera espacial por la NASA.

 

La industria del descanso no para de innovar para mejorar nuestro bienestar.

 

 

 

 

Ya tenemos los resultados del ensayo clínico elaborado por la Clínica del sueño del Dr. Estivill. Se ha comprobado científicamente la fiabilidad del novedoso y exclusivo SISTEMA NUCOL. 

Aquí os dejamos los resultados.

 

Os informamos que acabamos de lanzar un nuevo Sistema de Masaje vibratorio y personalizado para algunos colchones de la selecta línea Nucol.

Este sistema de masaje está en el interior del colchón sin restarle ninguna cualidad al mismo, proporcionando un masaje suave y confortable.

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